Además de la percepción sensorial, es fundamental que los aprendices puedan percibirse a sí mismos y reconocer las perspectivas de otras personas en el currículo, los materiales de enseñanza y los medios utilizados en el entorno de aprendizaje. Cuando los aprendices logran identificarse con las perspectivas y culturas representadas en los materiales educativos, se fomenta un sentido de validación, afirmación y pertenencia. En cambio, cuando nunca encuentran materiales o referencias con las que puedan identificarse, pueden experimentar una sensación de subordinación, como si sus perspectivas fueran menos válidas o valoradas dentro del entorno de aprendizaje.
Asimismo, es importante que los aprendices estén expuestos a las perspectivas, identidades, culturas, historias y visiones del mundo de otras personas. Sin esta exposición, pueden llegar a creer erróneamente que sus propias experiencias son universales o que las perspectivas de los demás tienen menos valor o legitimidad.
- Incorporar una diversidad de autores y autoras con distintas identidades, incluyendo (aunque no limitado a) género, raza, distintas capacidades, nacionalidad y contexto socioeconómico.
- Reconocer la diversidad de personas, culturas e historias que contribuyen al conocimiento actual.
- Prestar atención a la manera en que las personas y las culturas son representadas.
- Cuestionar las representaciones estereotipadas o dañinas de personas y culturas.
- Buscar representaciones auténticas y complejas de personas, culturas, historias y visiones del mundo.
- Facilitar espacios de escucha hacia diversas perspectivas.