La información resulta más accesible y comprensible para los aprendices cuando se presenta de manera que active o proporcione los conocimientos previos necesarios. Surgen barreras e inequidades cuando el conocimiento de base, que puede ser desconocido para algunos aprendices, resulta esencial para integrar o aplicar nueva información. Sin embargo, también existen barreras para quienes poseen ese conocimiento previo, pero no reconocen su relevancia. Estas dificultades pueden reducirse si se ofrecen opciones que ayuden a los aprendices a conectar sus saberes previos pertinentes o a vincularse con la información necesaria disponible en otros contextos.
- Fundamentar la enseñanza estableciendo vínculos con los conocimientos previos relevantes y activándolos (por ejemplo, mediante imágenes visuales, rutinas de anclaje conceptual o de dominio de conceptos).
- Utilizar organizadores previos (por ejemplo, métodos KWL o mapas conceptuales).
- Introducir los conceptos previos críticos a través de demostraciones o modelos.
- Conectar los conceptos mediante analogías y metáforas significativas.
- Hacer explícitas las conexiones interdisciplinarias (por ejemplo, enseñar estrategias de alfabetización en el aula de estudios sociales).