Los aprendices difieren en las maneras en que perciben y construyen significado a partir de la información. Por ejemplo, quienes presentan discapacidades sensoriales (como ceguera o sordera), dificultades de aprendizaje (como dislexia) o provienen de culturas y lenguas diversas o no dominantes se aproximan al contenido de diferentes maneras. Estas distintas aproximaciones deben ser reconocidas y valoradas.
De igual importancia es considerar cómo se representan en el contenido las personas, las culturas, las identidades individuales y colectivas, las perspectivas y las formas de conocer. El aprendizaje, y su transferencia, ocurre cuando se emplean múltiples representaciones y perspectivas, ya que estas permiten a los aprendices establecer conexiones tanto dentro de los conceptos como entre ellos.
En síntesis, no existe un único medio de representación que sea óptimo para todos los aprendices, ofrecer múltiples medios de representación es esencial.