El marco del DUA se basa en la convicción de la capacidad y el potencial de cada aprendiz, así como en la importancia de mantener altas expectativas. El diseño del entorno de aprendizaje no solo debe favorecer el acceso, sino también la participación y el progreso hacia metas de aprendizaje desafiantes.
Todos los aprendices necesitan ser desafiados, aunque no necesariamente de la misma manera. Por ello, es importante que el entorno de aprendizaje integre una variedad de herramientas, recursos y apoyos que promuevan un compromiso exitoso con la meta de aprendizaje y aseguren que los aprendices encuentren desafíos que resulten óptimamente motivadores. Equilibrar los recursos disponibles para afrontar los desafíos es esencial, ya que la dificultad productiva constituye un componente clave de una experiencia de aprendizaje rigurosa y estimulante.
- Presumir competencia y cultivar la creencia en las capacidades de cada aprendiz.
- Ofrecer opciones con distintos niveles de complejidad o dificultad.
- Ofrecer opciones de herramientas y andamiajes alineados con la meta de aprendizaje que promuevan la agencia del aprendiz.
- Enfatizar el proceso, el esfuerzo y el progreso en el cumplimiento de los estándares, como alternativas a la evaluación externa y la competencia.