La generación conjunta de conocimiento y el aprendizaje a partir de la diversidad de ideas, perspectivas y experiencias constituye un elemento central del proceso de aprendizaje. La creación de comunidades, equipos y alianzas que amplían el pensamiento colectivo y promueven el cuidado mutuo representa una estrategia potente para sostener el esfuerzo y la persistencia, y para favorecer el desarrollo integral de los aprendices.
Asociada a estas nociones de colaboración y aprendizaje colectivo se encuentra la idea de interdependencia, que recuerda que todos los individuos están interconectados, que las decisiones y acciones impactan en los demás, y que los aprendices pueden brindarse apoyo recíproco. La comunidad de la discapacidad destaca el valor de la interdependencia frente al énfasis excesivo en la independencia. Trabajar de manera colaborativa permite asegurar que las necesidades sean atendidas dentro del entorno de aprendizaje y en contextos más amplios.
- Establecer acuerdos comunitarios que incorporen las ideas de los aprendices para promover la colaboración, la interdependencia y el aprendizaje colectivo.
- Conformar equipos con metas, roles, expectativas y responsabilidades definidas.
- Incluir apoyos o guías que orienten sobre cuándo y cómo solicitar ayuda.
- Incorporar protocolos que faciliten la expresión y el intercambio de perspectivas diversas.
- Favorecer oportunidades de interacción y apoyo entre pares, como tutorías entre aprendices.
- Construir comunidades de aprendizaje con intereses, actividades o identidades compartidas.
- Construir comunidades de aprendizaje con intereses, actividades o identidades diversas.
- Promover el planteamiento de preguntas que profundicen la comprensión de conceptos, ideas y perspectivas.