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Directriz 9
Diseña opciones para la Capacidad emocional

Un aspecto fundamental del desarrollo humano consiste en la habilidad de reconocer las propias emociones, gestionar pensamientos y comportamientos y empatizar con los demás. Una respuesta emocional no excluye el pensamiento racional, ya que las emociones forman parte de la experiencia humana. Los entornos de aprendizaje efectivos promueven las capacidades intrínsecas de los aprendices para autorregular sus emociones y decidir cómo avanzar en función de su aprendizaje.

Si bien muchos aprendices desarrollan estas habilidades y prácticas de autorregulación por sí mismos a través del ensayo y error o mediante la observación de modelos adultos, otros se benefician de apoyos más explícitos. No obstante, algunos entornos de aprendizaje no abordan estas capacidades de manera intencionada, dejándolas dentro de un currículo implícito que suele resultar inaccesible para muchos. Los educadores y contextos que desarrollan explícitamente la capacidad emocional logran aplicar con mayor éxito los principios del DUA mediante el modelamiento y el uso de estrategias que orientan de diversas maneras.

Como en otros ámbitos del aprendizaje, las diferencias individuales son más frecuentes que la uniformidad. Un enfoque exitoso requiere ofrecer suficientes opciones para atender la variabilidad entre los aprendices. Aunque es esencial que los aprendices desarrollen estrategias de afrontamiento, el diseño del entorno de aprendizaje no debería exigirles enfrentar condiciones inequitativas.

¿Cómo pueden diseñarse entornos de aprendizaje que favorezcan y amplíen la capacidad emocional al mismo tiempo que reconozcan y valoren la variabilidad entre los aprendices?

Capacidad emocional | Consideraciones