La memoria de trabajo puede entenderse como una especie de “bloc de notas” mental que permite mantener fragmentos de información disponibles para construir conocimiento y resolver problemas. Cuando la capacidad de la memoria de trabajo no es un elemento directamente relevante para el objetivo de aprendizaje, es importante apoyarse en una variedad de andamios y recursos organizativos que ayuden a mantener la información estructurada y presente.
- Utilizar organizadores gráficos y plantillas para recopilar datos y organizar la información.
- Emplear indicaciones que orienten la categorización, la sistematización y la identificación de temas o patrones.
- Usar listas de verificación y guías que apoyen la toma de apuntes.